Como lo prometido es deuda hoy os cuento un poco mas de mi experiencia con la meditación.

Siguiendo con las experiencias que he tenido con la meditación,empezamos por donde lo dejamos la semana pasada. Volvemos a los años 1995. Cuando me entere que el Dalai Lama iba a dar por primera vez en Europa una de las iniciaciones tántricas más importantes del budismo Tibetano. La iniciación del Kalachakra, no lo dude, deje mi trabajo y me fui a Barcelona.

Dalai lama

Fue una semana entera, en la que, los primeros cuatro días eran de preparación y los tres últimos la iniciación propiamente dicha. El Dalai Lama, junto con un grupo de unos diez Lamas de alto rango, enseñaban las meditaciones y hacían los preparativos del lugar.
Empezábamos sobre las 10 de la mañana y terminábamos a las seis de la tarde.

La enseñanza consistía en prácticas meditativas budistas y un poco de teoría. El espacio meditativo que generaban los Lamas era sencillamente apabullante, el atronador canto de los mantras, inundaban todo el recinto. Mi conciencia se proyectaba con suma facilidad a planos y estados meditativos de alta vibración.

 ¡Que sencillo resulta meditar cuando estas dentro del aura de Maestros elevados!

 

La mayor intensidad la viví cuando empezamos con la iniciación. En ese momento se descubre el mandala de arena de colores, que previamente, habían creado un grupo de Lamas, los días de la preparación. Comenzó un poderoso ritual con mantras, trompetas, platillos y danzas.mandala

Todo ello me transportó, literalmente, dentro del mandala. Allí moraban entidades y Dioses del Kalachakra, los cuales me mostraban las dimensiones y caminos del mandala. Entre en un trance meditativo, en el cual, sentía como todo el manala se engrandecía, cambiaba de dimensión. Lo que parecía arriba estaba abajo, no sabía si estaba en el centro o en el borde. ¡Increíble!

Perdí totalmente el sentido del tiempo y espacio. Era como estar en un sueño lúcido, en una realidad completamente nueva.

El último día el Dalai Lama termino la iniciación, con la destrucción del mandala, tantas horas de trabajo destruidas en unos segundos. Una gran lección sobre la impermanencia de las cosas.

Ya de vuelta en mi casa de Madrid, me di cuenta del importante trabajo que habían realizado con el Dalai Lama y el resto de Lamas. Las huellas profundas que dejaron en mi Alma la iniciación y las experiencias que allí tuve. Me llevo varios días volver a la realidad cotidiana.

Estoy muy agradecido  por todas aquellas experiencias únicas y extraordinarias.

Para los que os habeis incorporado ahora os dejo el enlace del anterior post AQUI.

Os seguiré contando más. Abrazos para tod@s.

Simeran

 

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