Hoy os voy hablar sobre cómo nos afectan las emociones a nuestra piel.

De todos es sabido que la piel es el órgano más grande que tenemos. En medicina se le llama “Sistema Tegumentario” y su función es aislar y proteger al organismo interno de agresiones externas. Una cosa interesante es que el elije qué es dañino para el organismo interno y qué es beneficioso.

Por otro lado, el estado de ánimo y los distintos sentimientos que podemos experimentar pueden afectar o favorecer la piel.
Nuestros órganos se rigen por unos procesos fisiológicos que cambian según en el estado de animo que estemos.
Por extraño que parezca, el estado de ánimo y las emociones no son precisamente lo mismo.

El estado de ánimo suele ser de menor intensidad con sensaciones un poco más difusas que las emociones.                                                                      

El estado de ánimo por lo general tiene una duración más prolongada que las emociones, estas suelen ser transitorias.

La piel sin duda es considerada el reflejo de las emociones.

Es por esto que el estado de ánimo y nuestros sentimientos diarios pueden afectar severamente su apariencia y su bienestar.
Estos estados de ánimo afectan directamente a los órganos internos, los nervios, la circulación sanguínea, la segregación de hormonas.
En consecuencia, nuestra piel, lo manifiesta con:

  • Pérdida de brillo
  • Nuevas líneas de expresión y arrugas
  • Cambio de semblante
  • Urticaria
  • Acné
  • Sudoración excesiva
  • Sequedad
  • Aumento de la grasa sebácea
  • Alergias, entre otras.

Estos son algunos de los distintos estados de ánimo que pueden perjudicar el bienestar de tu piel:
Estrés, depresión, ansiedad, tristeza, miedo, inseguridad, irritabilidad, molestias continuas, dolor.

Pero como todo no va a ser malo, los estados anímicos también pueden beneficiar tu piel

Los estados anímicos positivos, de calma y felicidad influyen con distintos beneficios para la piel. Dependiendo de qué estado de ánimo experimentemos, habrá distintas ventajas de las cuales quizás no sepamos aún.

Por ejemplo la Felicidad

La felicidad, ese estado de ánimo que todos buscamos sentir en algún momento.

Bajo este sentimiento liberamos 3 hormonas principales como lo son la serotonina, la endorfina y la dopamina.

Estas hormonas en conjunto causan distintas reacciones favorables para la piel y el resto del cuerpo, como pueden ser:

Estado de bienestar
Retrasan el envejecimiento
Mejor humor
Reducen la posibilidad de sufrir algunas enfermedades cardíacas
Regulación del sueño

¿Y en la piel?

Al sentirnos felices, automáticamente luciremos más radiantes. Mejora la hidratación y nutrición de esta. La segregación de estas hormonas ayuda directamente al sistema inmunológico con sus distintas funciones. Es así como aleja enfermedades como dermatitis, urticaria, abscesos o celulitis, entre otras.

Todo suma

Al estar concentrados y manteniendo nuestra mente ocupada en actividades productivas, nos sentiremos seguros, contentos, tranquilos e incluso sociables, con ánimo de crear nuevas relaciones. Esta energía tiene consecuencias muy positivas en la piel, como lo son:

Reducción de ojeras
Mejillas rojas naturales
Mayor producción de colágeno, lo que reduce las posibilidades de sufrir arrugas o líneas de expresión
Piel tersa

Por estas razones, debemos permanecer de buen ánimo la mayor parte de nuestro tiempo, ya que las reacciones negativas afectan de manera directa a la piel y el resto del organismo.

Espero que os haya gustado y que toméis consciencia de como os sentís que en el fondo es lo importante. Yo personalmente no puedo vivir sin el Yoga me ayuda a estar en mi centro y a nivel de belleza solo me cuido con el Método Natural Karam que se basa en todo esto.

Ginebra Sat Karam

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